One Unfair Plan from One Fair Wage / Un plan injusto de One Fair Wage


The “Safe and Just Reopening Plan” is representative of the strategy OFW promotes to save the industry via what they call “high road” employment, at the core of which is a quid pro quo in which restaurant owners will transition to paying employees the full minimum wage in return for a change in state law to permit tip sharing across all workers in the restaurant. New York state law currently allows tip sharing only among front of the house (FOH) workers, with the full wage of back of the house (BOH) workers to be paid by the restaurant owner.

The four pillars of the OFW plan are as follows:

  1. Elimination of the sub-minimum tipped wage in New York State.
  2. A change to New York state law in order to allow tip sharing with BOH.
  3. Payroll tax relief “for struggling restaurants.”
  4. Establishment of a 5% safe reopening surcharge that restaurants can add to customer checks.

The proposal calls for all four of these elements to be implemented simultaneously: “many New York restaurant employers are prepared to move to a full minimum wage if tip sharing becomes permissible—along with a recovery surcharge, and modest tax relief only applicable to increased wages.”[1]

The perspective underlying this plan is that restaurant workers and owners have the same interests. Indeed, the slogan OFW raises in order to promote the proposal reads: “New York restaurant owners and workers – united together.”[2] Of course, restaurant owners and workers do not have common interests, and unity between bosses and workers can only mean the workers submitting to the bosses.

If implemented, the OFW four-point plan would be an enormous gift to restaurant owners and a terrible blow to restaurant workers. The essence of the plan is that in return for paying minimum wage, restaurant owners will get tax breaks, a 5% surcharge windfall, and a change in the law to allow one section of workers to pay wages to another section of workers.

While RWC-CTR shares OFW’s goal of ending tipping and the sub-minimum wage, this plan is not the way to accomplish this goal: it will make restaurant owners wealthier, and it squarely places the burden of raising the income of BOH workers on FOH workers.

Applied to a hypothetical small restaurant (10 tables, 3 turns per shift per table, a $150 check average per table, and tips averaging 20% of sales) that has a hypothetical workforce of 6 tipped FOH workers and 5 non-tipped BOH workers, the swindle of the so-called “Safe and Just Reopening Plan” would lead to:

  • A gain of $121 per shift for the owner, after subtracting $104 in increased labor costs from the $225 in increased sales per shift resulting from the new 5% “reopening” surcharge;
  • A loss of $109.37 per shift for the 6 FOH workers, involving a loss of $337.50 per shift in tips that is only partially compensated by a $28.13 gain from new surcharge tips and the new minimum wage;
  • A gain of $258.37 per shift for the 5 BOH workers paid for entirely by FOH workerswho transfer $354.37 in current tips to BOH workers, which also allows the owner to reduce BOH wages.

Under this proposed plan, one part of the workforce would pay the other (unlike any other sector of the economy), while the owners would make even more profit. Why should, for example, an undocumented busser be responsible for giving the kitchen staff a raise?

This is the inevitable outcome when opportunists proceed from the perspective that workers and bosses have the same interests. Indeed, the slogan that OFW raises to promote the proposal reads: “New York restaurant owners and workers – united together.” Of course, unity between workers and bosses can only mean the workers submitting to the bosses.

Whenever the restaurant owners are pleased, whenever they smile and tell us we are “family,” whenever they try to author our battle plans for us, we must be vigilant and expose the robbery that is underway. It is a dangerous illusion to imagine that the interests of workers and bosses are the same.

Restaurant workers, we must exercise our power against the bosses by relying on our organization and unity!

Down with worker-boss collaboration!


[1] <https://gothamist.com/food/restaurant-industry-leaders-propose-safe-just-reopening-plan&gt;.

[2] <https://twitter.com/onefairwage/status/1291505683976855552&gt;.

Este “Plan de Reapertura Segura y Justa” es representante de la estrategia que promueve OFW para salvar a la industria, a través de lo que llaman empleo de “alto camino”, al centro de cual hay un quid pro quo, en que los dueños de restaurante harán la transición a pagar el salario mínimo a todos sus empleados, a cambio de que el estado permita que se comparten las propinas con todos los trabajadores en el restaurante. Las leyes estatales de Nueva York actualmente solo permiten compartir propinas entre trabajadores front-of-house (FOH), con los salarios completos de los trabajadores back-of-house (BOH) pagados por el dueño del restaurante.

Los cuatro pilares del plan OFW son lo siguiente:

  1. Eliminación del salario sub-mínimo para trabajadores propinados en el estado de Nueva York.
  2. Un cambio a la ley estatal de Nueva York para permitir el repartimiento de propinas con BOH.
  3. Relieve de impuestos de nómina de salarios para “restaurantes en apuros.”
  4. Establecimiento de una tarifa de reapertura segura del 5% que pueden cobrar los restaurantes.

La propuesta reclama la implementación de estos cuatro elementos simultáneamente: “muchos empleadores de restaurantes en Nueva York están preparados a implementar un salario mínimo completo si el compartimiento de salarios sea permitido—conjuntamente con una tarifa de recuperación, y relieve modesto de impuestos solo aplicable a salarios incrementados”[1]

La perspectiva que forma la base de este plan es que los trabajadores de restaurante y los dueños tienen los mismos intereses. En efecto, el eslogan que promueve OFW para popularizar su propuesta lee:  “Dueños de restaurantes y trabajadores de Nueva York – unidos juntos[2] Por supuesto, los dueños y trabajadores no tienen intereses en común, y la unidad entre trabajadores y dueños solo puede significar los trabajadores sometiéndose a los dueños.

Si están implementados, los cuatro puntos del plan OFW serían un enorme regalo a los dueños de restaurante y un golpe terrible a trabajadores de restaurante. La esencia del plan es que a cambio de pagar el salario mínimo, los dueños de restaurante recibirán relieves de impuestos, la fruta caída de la tarifa del 5%, y un cambio a la ley para permitir que una sección de los trabajadores pague a otra sección de trabajadores.

Mientras el RWC-CTR comparte la meta de acabar el sistema de propina y el salario sub-mínimo con OFW, este plan no es la manera de cumplir esta meta: va a enriquecer a los dueños de restaurantes y directamente pone la carga de aumentar los ingresos de los trabajadores BOH encima de los trabajadores FOH.

La estafa del así llamado “Plan de reapertura segura y justa”, aplicado a un restaurante pequeño hipotético (con 10 mesas, 3 cambios de mesa por turno, un cheque promedio por mesa de $150, y una tasa de propinas promedio del 20%), que cuenta con una plantilla hipotética de 6 trabajadores de Front of House (FOH) con propinas y 5 trabajadores de Back of House (BOH) sin propinas, conduciría a:

  • Un aumento de $121 por turno para el dueño (el aumento de ventas de $225 por turno como resultado de la nueva tarifa de reapertura menos el aumento de los costes laborales de $104);
  • Una pérdida de $109.37 por turno para los 6 trabajadores de FOH (la pérdida de propinas de $337.50 por turno se compensaría sólo parcialmente por el aumento de propinas de $28.13 como resultado de la tarifa de reapertura y por el nuevo salario mínimo);
  • Un aumento de $258.37 por turno para los 5 trabajadores de BOH totalmente pagado por los trabajadores de FOH que transferirían propinas actuales de $354.37 a los trabajadores de BOH, lo que permitiría al dueño reducir los salarios de BOH.

Según este plan propuesto, una parte de la plantilla pagaría la otra (a diferencia de otros sectores de la economía), mientras los dueños podrían conseguir mayores beneficios. ¿Por qué debería ser responsable un busser indocumentado, por ejemplo, de pagar un aumento de salario al personal de la cocina?

Este es el resultado inevitable cuando los oportunistas empiezan de la perspectiva que los trabajadores y los dueños tienen intereses en común. En efecto, el eslogan que promueve OFW para popularizar su propuesta lee: “Dueños de restaurantes y trabajadores de Nueva York – unidos juntos.” Por supuesto, la unidad entre trabajadores y dueños solo puede significar los trabajadores sometiéndose a los dueños.

Cualquiera vez que los dueños de restaurantes están satisfechos, cualquiera vez que sonríen y nos llaman “familia”, cualquiera vez que intentan escribir nuestros planes de batalla por nosotros, tenemos que ser vigilantes y exponer el robo que está en marcha. Es una ilusión peligrosa imaginar que los intereses de los trabajadores y los dueños son los mismos.

¡Trabajadores de Restaurantes! ¡Tenemos que ejercer nuestro poder contra los dueños a través de nuestra unidad y nuestro poder!

¡Abajo con la colaboración trabajador-empleador!


[1] <https://gothamist.com/food/restaurant-industry-leaders-propose-safe-just-reopening-plan&gt;.

[2] <https://twitter.com/onefairwage/status/1291505683976855552&gt;.

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