Our History, From the Birth of the Labor Movement to WWI / Nuestra historia, desde el nacimiento del movimiento obrero hasta la primera guerra mundial

Workers at work on a line change project in Utah for the transcontinental railroad, which was built between 1863 and 1869. (Courtesy of the University of Utah J. Willard Marriott Library via Mountain West Digital Library)

Obreros trabajando en un proyecto de cambio de línea en Utah para el ferrocarril transcontinental, que se construyó entre 1863 y 1969. (Cortesía de la Universidad de Utah J. Willard Marriott Library via Mountain West Digital Library)

For workers actively engaged in efforts to rebuild the US labor movement, a firm grasp of US history is essential. Studying this history above all brings out the central role that the struggle between the working class and the capitalist class plays in shaping our society.

From the perspective of the present, in which the working class is just beginning to stir into action after decades of peace organized by the trade-union bureaucracies and the state, it is hard to imagine that the US working class was once the most advanced and militant working class in the world. This short article, based on an internal RWC-CTR Union School presentation, surveys this important period of sharp working-class struggle, which coincides with the birth of the US labor movement.

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1. The Rise of Monopoly Capitalism

            The US labor movement dates from the end of the Civil War (1861-1865), in which the capitalist class swept away the institution of slavery, an obstacle to capitalist development. Industry expanded dramatically, some 1,800% between 1859-1914. Its character was also transformed, from light industry (textiles, flour mills, wood processing, etc.) before the war to heavy industry after the end of the war. By the early 1880s, US industry was in first place in the world, and domestically, industry bypassed agriculture for the first time.

This rapid development of capitalism was not due to some “exceptional” character of the US. It had nothing to do with an alleged “work ethic,” nor was it the result of “values” announced in the Declaration of Independence and enshrined in the Constitution. Rather it was due to a series of factors:

1—There was no deeply-rooted feudal system, so there were few barriers to capitalist development, e.g., there was a relatively free labor market. After the Civil War, all political obstacles to the expansion of capitalism were swept away.

2—There was a vast, unified internal market, made possible by the abolition of slavery and unification of the North and South, Westward expansion, the influx of immigrant labor, and the construction of railroads on a large scale.

3—The US developed capitalism late, using workers, capital, and techniques imported from abroad. Immigrant labor was particularly important in the expansion of US capitalism from an early moment.

4—The US grew wealthy through violence visited on other peoples and nations: first, the pillage of the indigenous population of North America and the enslavement of Africans; later, aggression in South and Central America, East Asia, and the Caribbean.

The growth of US capitalism created possibilities of productivity never dreamt of by humanity. But the same colossal forces of production led to crises that were deeper than any that had been experienced in world history. Between the Civil War and WWI, there were six major economic crises, each leading to sharp drops in production and massive unemployment. As weaker companies failed, the strongest companies grew larger and larger, leading to the emergence of monopoly capitalism.

The first monopoly trust in the US was Standard Oil Company. Trusts were essentially centralized “unions” of capitalists. In order to gain enormous monopoly profits, trusts used their large size and market dominance to set prices by controlling production throughout a given industry.

Monopolies also appeared in banking. Monopoly banks (Morgan, Rockefeller) made long-term loans to industry, investing in production, while industrialists controlled banks through share purchases. In the 1890s, banking and industrial capital thus fused to create an all-powerful finance capital. By the start of the 20th century there were 8 large finance groups: Morgan, Rockefeller, Kuhn, Loeb & Co. Mellon, Dupont, Chicago, Cleveland, Boston. Through the large monopolies, the finance oligarchy controlled the whole economy and dominated the US state, with representatives of the monopolies filling leading government positions. This remains the case today.

II. The Situation of Labor

In the US, as in every capitalist country, the working class created the wealth of society. And the working class was increasingly productive. For example, the Taylor system, developed in the last decades of the 19th century, involved extreme specialization and the reduction of work to simple, repetitive tasks, with all “useless” movements eliminated. Under this system, workers were paid per unit of product, which encouraged them to produce as much as possible in the shortest possible amount of time.

Para los trabajadores que participan activamente en los esfuerzos por reconstruir el movimiento obrero de los Estados Unidos, un conocimiento firme de la historia de este país es esencial. El estudio de esta historia pone de manifiesto sobre todo el papel central que desempeña la lucha entre la clase obrera y la clase capitalista en la configuración de nuestra sociedad.

Desde la perspectiva del presente, en el que la clase obrera está empezando a entrar en acción tras décadas de paz organizada por las burocracias sindicales y el Estado, es difícil imaginar que la clase obrera estadounidense fue en su día la clase obrera más avanzada y combativa del mundo. Este breve artículo, basado en una presentación interna de la Escuela Sindical RWC-CTR, repasa este importante período de aguda lucha de la clase obrera, que coincide con el nacimiento del movimiento obrero estadounidense.

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1. El ascenso del capitalismo de monopolio

            El movimiento obrero estadounidense se remonta al final de la Guerra Civil (1861-1865), en la que la clase capitalista liquidó la institución de la esclavitud, un obstáculo para el desarrollo capitalista. La industria se expandió de forma espectacular, un 1.800% entre 1859-1914. Su carácter también se transformó, pasando de la industria ligera (textil, harinera, de transformación de la madera, etc.) antes de la guerra a la industria pesada tras el final de la misma. A principios de la década de 1880, la industria estadounidense ocupaba el primer lugar en el mundo y, a nivel nacional, la industria superaba por primera vez a la agricultura.

Este desarrollo rápido del capitalismo no se debió a algún carácter “excepcional” de Estados Unidos. No tuvo nada que ver con una supuesta “ética del trabajo”, ni fue el resultado de los “valores” anunciados en la Declaración de Independencia y consagrados en la Constitución. Más bien se debió a una serie de factores:

1-No existía un sistema feudal muy arraigado, por lo que había pocas barreras al desarrollo capitalista, por ejemplo, había un mercado laboral relativamente libre. Después de la Guerra Civil, todos los obstáculos políticos a la expansión del capitalismo fueron barridos.

2-Hubo un vasto mercado interior unificado, que fue posible gracias a la abolición de la esclavitud y la unificación del Norte y el Sur, la expansión hacia el Oeste, la afluencia de mano de obra inmigrante y la construcción de ferrocarriles a gran escala.

3-Estados Unidos desarrolló el capitalismo de forma tardía, utilizando trabajadores, capital y técnicas importadas del extranjero. La mano de obra inmigrante fue especialmente importante en la expansión del capitalismo estadounidense desde el principio.

4-Estados Unidos se enriqueció gracias a la violencia ejercida sobre otros pueblos y naciones: primero, el saqueo de la población indígena de América del Norte y la esclavitud de los africanos; después, la agresión en América del Sur y Central, Asia Oriental y el Caribe.

El crecimiento del capitalismo estadounidense creó posibilidades de productividad nunca soñadas por la humanidad. Pero las mismas fuerzas colosales de producción condujeron a crisis más profundas que ninguna otra que se hubiera experimentado en la historia del mundo. Entre la Guerra Civil y la Primera Guerra Mundial se produjeron seis grandes crisis económicas, cada una de las cuales provocó fuertes caídas de la producción y un desempleo masivo. A medida que las empresas más débiles fracasaban, las más fuertes se hacían cada vez más grandes, dando lugar a la aparición del capitalismo monopolista.

El primer trust de monopolio de los Estados Unidos fue la Standard Oil Company. Los trusts eran esencialmente “sindicatos” centralizados de capitalistas. Para obtener enormes beneficios de monopolio, los trusts utilizaban su gran tamaño y su dominio del mercado para fijar los precios, controlando la producción en una industria determinada.

Los monopolios también aparecieron en la banca. Los bancos monopolistas (Morgan, Rockefeller) concedían préstamos a largo plazo a la industria, invirtiendo en la producción, mientras que los industriales controlaban los bancos mediante la compra de acciones. En la década de 1890, el capital bancario y el industrial se fusionaron para crear un capital financiero todopoderoso. A principios del siglo XX había 8 grandes grupos financieros: Morgan, Rockefeller, Kuhn, Loeb & Co. Mellon, Dupont, Chicago, Cleveland, Boston. A través de los grandes monopolios, la oligarquía financiera controlaba toda la economía y dominaba el Estado estadounidense, con representantes de los monopolios ocupando los principales puestos del gobierno. Esto sigue siendo así en la actualidad.

II. La situación de los trabajadores

An assembly line / Una línea de ensamblaje

But the rise in labor productivity was met by increased exploitation and worse conditions of labor and life.

—As workers were displaced by labor-saving machinery, unemployment increased. Between 1897 and 1914, the unemployment rate averaged 10%.

Black workers had the lowest-paying jobs, with wages 30-50% those of white workers.

—The conditions of labor were terrible, with work-related accidents and illness very widespread.

The overall situation: at one pole, monopoly capital was growing tremendously wealthy thanks to the increasingly-productive working class; at the other pole, the working masses lived in misery. This is the inevitable consequence of a system of production in which a small handful own the means of production while the vast majority can only make ends meet by selling their capacity to work for a wage.

III. Labor Fights Back

The first major worker organization in the US was the Knights of Labor (KL), founded in 1869 by nine tailors from Philadelphia. It was a transitional organization that reflected changes underway in society. On the one hand, the KL represented disappearing skilled artisan labor, while on the other, it anticipated the organized solidarity of the developed working class. The ultimate weakness of the KL was that it included petty owners, and not just workers.

In 1881, the Federation of Organized Trades and Labor Unions (FOTLU) – the precursor organization of the American Federation of Labor (AFL) –was founded in Pittsburgh. FOTLU, and later the AFL, restricted their organization of the working class to skilled workers, organized by nationality. This amounted to rowing against the tide of history, as the labor process was increasingly simplified, requiring few skills, while the working class was constantly replenished by waves of immigration. Nevertheless, FOTLU and the AFL marked an improvement over the KL.

During this period, the struggles of the working class against capital grew increasingly regular and violent. Two examples:

—During the Long-Strike of 1874-1875, 10,000 largely Irish immigrant miners struck for 7 months against a wage reduction. The coal authorities formed their own police force to kill strikers, while the Pinkerton Detective Agency was hired as a private militia to inflict violence on workers. The governor sent in armed troops to attack the strikers. The strike failed, and 20 of the striking workers were sentenced to death by hanging.

—After the Baltimore and Ohio Railroad cut wages in 1877, 100,000 workers went on strike for 69 days in the Great Railroad Strike. The strike spread to numerous other cities, and was the first strike on a national scale.

En Estados Unidos, como en todos los países capitalistas, la clase obrera creó la riqueza de la sociedad. Y la clase obrera era cada vez más productiva. Por ejemplo, el sistema Taylor, desarrollado en las últimas décadas del siglo XIX, implicaba una especialización extrema y la reducción del trabajo a tareas simples y repetitivas, eliminando todos los movimientos “inútiles”. Bajo este sistema, los trabajadores eran pagados por unidad de producto, lo que les animaba a producir lo máximo posible en el menor tiempo posible.

Pero el aumento de la productividad del trabajo se encontró con una mayor explotación y peores condiciones de trabajo y de vida.

A medida que los trabajadores eran desplazados por la maquinaria que ahorraba trabajo, el desempleo aumentaba. Entre 1897 y 1914, la tasa de desempleo alcanzó una media del 10%.

-Los trabajadores negros tenían los puestos de trabajo peor pagados, con salarios entre el 30 y el 50% de los de los trabajadores blancos.

-Las condiciones de trabajo eran terribles, con accidentes y enfermedades laborales muy extendidas.

La situación general: por un lado, el capital de monopolio se enriquecía enormemente gracias a la clase obrera cada vez más productiva; por el otro lado, las masas trabajadoras vivían en la miseria. Esta es la consecuencia inevitable de un sistema de producción en el que una pequeña minoría es dueño de los medios de producción mientras que la gran mayoría sólo puede llegar a fin de mes vendiendo su capacidad de trabajo por un salario.

III. Los trabajadores se defienden

La primera gran organización obrera de Estados Unidos fue los Caballeros del Trabajo (KL), fundada en 1869 por nueve sastres de Filadelfia. Era una organización de transición que reflejaba los cambios que se estaban produciendo en la sociedad. Por un lado, el KL representaba a la mano de obra artesanal que estaba desapareciendo, mientras que por otro lado, anticipaba la solidaridad organizada de la clase obrera desarrollada. El punto débil del KL era que incluía a los pequeños propietarios, y no sólo a los trabajadores.

En 1881 se fundó en Pittsburgh la Federation of Organized Trades and Labor Unions (FOTLU), organización precursora de la American Federation of Labor (AFL). La FOTLU, y posteriormente la AFL, restringieron su organización de la clase obrera a los trabajadores cualificados, organizados por nacionalidad. Esto equivalía a remar a contracorriente de la historia, ya que el proceso laboral se simplificaba cada vez más, requiriendo pocas habilidades, mientras que la clase obrera se reponía constantemente con oleadas de inmigración. No obstante, la FOTLU y la AFL supusieron una mejora con respecto a la KL.

A meeting of Molly Maguires in preparation for the strike in the coal mines in Coal Castle, Pennsylvania. / Una reunión de Molly Maguires en preparación de la huelga de mineros de carbón en Coal Castle, Pennsylvania.

The US government sent federal troops to battle the workers, while the railroad companies formed militias. Around 100 workers were killed before the strike was defeated. The US working class emerged from the strike with a clearer understanding of the class struggle and a renewed militancy.

IV. The Struggle for an 8-Hour Day

In 1884, FOTLU resolved to strike until an 8-hour working day was granted. They picked May 1, 1886 as the day for the establishment of the 8-hour day. At that time, FOTLU had 50,000 members, and it grasped the reality that the fight for the 8-hour day would need to involve strikes by not only its own members, but members of the larger KL, as well as the unorganized worker masses.

Agitation around the 8-hour day led to an increase in labor militancy. In 1881-1884, strikes and lockouts involved some 150,000 workers per year. But in 1885, 250,000 workers went on strike, and by 1886, strikes involved some 600,000 workers.

The strike center was Chicago, where the 8-Hour Association was formed to prepare the May 1 strike. This organization was made up of unions affiliated to the Socialist Labor Party, the AFL, and the KL, whose leaders openly worked to sabotage the movement. (This sabotage contributed to the decline of the KL and the growth of the AFL.)

On May 1, 1886 workers in every sector in Chicago went on strike. Against the workers, the government and bosses worked to destroy the militant leaders. On May 3, police attacked a worker meeting at McCormick Reaper Works, killing six workers. On May 4, a demonstration was held in Haymarket Square to protest the brutal police attack from the day before. A bomb was thrown into the crowd, killing a sergeant. In the battle that followed, seven policemen and four workers were killed. In the aftermath, four militant labor leaders were hanged to death, while others were imprisoned. Thus began the offensive by capital against the working class.

In 1888, the AFL decided to renew the struggle for the 8-hour day, this time picking May 1, 1890 for another national strike. On July 14, 1889,

Durante este período, las luchas de la clase obrera contra el capital se hicieron cada vez más regulares y violentas. Dos ejemplos:

-Durante la larga huelga de 1874-1875, 10.000 mineros, en su mayoría inmigrantes irlandeses, se declararon en huelga durante 7 meses contra una reducción salarial. Las autoridades del carbón formaron su propia fuerza policial para matar a los huelguistas, mientras que la Agencia de Detectives Pinkerton fue contratada como milicia privada para infligir violencia a los trabajadores. El gobernador envió tropas armadas para atacar a los huelguistas. La huelga fracasó y 20 de los trabajadores en huelga fueron condenados a morir en la horca.

-Después de que el Ferrocarril de Baltimore y Ohio recortara los salarios en 1877, 100.000 trabajadores se pusieron en huelga durante 69 días en la Gran Huelga Ferroviaria. La huelga se extendió a muchas ciudades más y fue la primera huelga a escala nacional. El gobierno estadounidense envió tropas federales para combatir a los trabajadores, mientras que las compañías ferroviarias formaron milicias. Alrededor de 100 trabajadores murieron antes de que la huelga fuera derrotada. La clase obrera estadounidense salió de la huelga con una comprensión más clara de la lucha de clases y una militancia renovada.

IV. La lucha por una jornada de 8 horas

En 1884, la FOTLU resolvió hacer huelga hasta que se concediera la jornada laboral de 8 horas. Eligieron el 1 de mayo de 1886 como día para el establecimiento de la jornada de 8 horas. En ese momento, la FOTLU contaba con 50.000 miembros, y comprendió la realidad de que la lucha por la jornada de 8 horas tendría que implicar huelgas no sólo de sus propios miembros, sino de los miembros de la KL en general, así como de las masas obreras no organizadas.

La agitación en torno a la jornada de 8 horas condujo a un aumento de la militancia laboral. En 1881-1884, las huelgas y los cierres patronales afectaban a unos 150.000 trabajadores al año. Pero en 1885, 250.000 trabajadores fueron a la huelga, y en 1886, las huelgas involucraron a unos 600.000 trabajadores.

This image depicts the events of May 4, 1886 at Haymarket Square in Chicago. / Este imágen ilustra los eventos del 4 de mayo, 1886, en Haymarket Square en Chicago.

the 100th anniversary of the storming of the Bastille prison in the French Revolution, workers from all over the world gathered to establish the Second International, the successor organization of the First International, the organization of 8 million workers which had been dissolved in 1876. At the founding Congress of the Second International, it was resolved to organize an international demonstration on May 1 in support of the demand for the 8-hour day.

V. May Day

On May 1, 1890, workers in the US and Europe held a general strike for the 8-hour day. In Union Square in NYC, the leaders of the demonstration spoke of their program: “While struggling for the 8-hour day, we will not lose sight of our ultimate aim – the abolition of the wage system.

The working class for the first time marched as one army, under one flag, fighting for one immediate aim – the 8-hour day – in the line of a future society in which workers will be its masters.

Today, May 1 is International Workers’ Day. Through force of numbers, through the organized character of the labor detachments, and through the display of class consciousness, May Day exists to demonstrate the power of the working class, united both within and across borders.

However, in the US – the country whose worker martyrs are commemorated the world over on May 1 – the state refuses to recognize International Workers’ Day. In 1947, the US government instead proclaimed May 1 to be “Loyalty Day.” Our class adversaries have never shied away from displaying their open hostility to the working masses of this country and the world. On May 1, 2020, Joe Biden lived up to the vulgar traditions of his class by again declaring May Day to be “Loyalty Day.” We, the multi-national working class of the US, can only greet such insults by intensifying our preparations – already underway – for the great class battles to come.

El centro de la huelga fue Chicago, donde se formó la Asociación de las 8 Horas para preparar la huelga del 1 de mayo. Esta organización estaba formada por sindicatos afiliados al Partido Socialista Obrero, a la AFL y al KL, cuyos dirigentes trabajaron abiertamente para sabotear el movimiento. (Este sabotaje contribuyó al declino del KL y al crecimiento de la AFL.)

El 1 de mayo de 1886 los trabajadores de todos los sectores de Chicago se pusieron en huelga. En contra de los trabajadores, el gobierno y los patrones trabajaron para destruir a los líderes militantes. El 3 de mayo, la policía atacó una reunión de trabajadores en McCormick Reaper Works, matando a seis trabajadores. El 4 de mayo se celebró una manifestación en Haymarket Square para protestar por el brutal ataque policial del día anterior. Se lanzó una bomba contra la multitud, matando a un sargento. En la batalla que siguió, murieron siete policías y cuatro trabajadores. Después, cuatro líderes obreros militantes fueron ahorcados, mientras que otros fueron encarcelados. Así comenzó la ofensiva del capital contra la clase obrera.

En 1888, la AFL decidió renovar la lucha por la jornada de 8 horas, esta vez eligiendo el 1 de mayo de 1890 para otra huelga nacional. El 14 de julio de 1889, centenario del asalto a la prisión de la Bastilla en la Revolución Francesa, trabajadores de todo el mundo se reunieron para fundar la Segunda Internacional, organización sucesora de la Primera Internacional, la organización de 8 millones de trabajadores que se había disuelto en 1876. En el Congreso fundacional de la Segunda Internacional se resolvió organizar una manifestación internacional el 1 de mayo en apoyo de la reivindicación de la jornada de 8 horas.

V. Día de Mayo

El 1 de mayo de 1890, los trabajadores de EE.UU. y Europa celebraron una huelga general por la jornada de 8 horas. En Union Square, en Nueva York, los líderes de la manifestación hablaron de su programa: “Mientras luchamos por la jornada de 8 horas, no perderemos de vista nuestro objetivo final: la abolición del sistema salarial.

La clase obrera marchó por primera vez como un solo ejército, bajo una sola bandera, luchando por un objetivo inmediato -la jornada de 8 horas- en la línea de una sociedad futura en la que los trabajadores serán sus amos.

Hoy, 1 de mayo, es el Día Internacional de los Trabajadores. Por la fuerza de los números, por el carácter organizado de los destacamentos laborales y por la exhibición de la conciencia de clase, el Primero de Mayo existe para demostrar el poder de la clase obrera, unida tanto dentro como fuera de las fronteras.

Sin embargo, en Estados Unidos -el país cuyos mártires obreros se conmemoran en todo el mundo el 1 de mayo- el Estado se niega a reconocer el Día Internacional de los Trabajadores. En 1947, el gobierno estadounidense proclamó en su lugar el 1 de mayo como “Día de la Lealtad”.

Nuestros adversarios de clase nunca han rehuido mostrar su abierta hostilidad hacia las masas trabajadoras de este país y del mundo. El 1 de mayo de 2020, Joe Biden estuvo a la altura de las vulgares tradiciones de su clase al declarar de nuevo el Primero de Mayo como “Día de la Lealtad”. Nosotros, la clase obrera multinacional de EEUU, sólo podemos saludar tales insultos intensificando nuestros preparativos -ya en marcha- para las grandes batallas de clase que se avecinan.

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