On the Swindle of Co-ops / Sobre el timo de las cooperativas

No one can deny that workers in our industry have been subjected to a whirlwind of workplace abuses in the last few decades, which have been only to be made worse by the handling of the pandemic. In these difficult times, restaurant workers need stability. However, co-operatives, private enterprises collectively owned and run by so-called “worker-owners – a fantastical category that obfuscates more than it clarifies – are not the answer to the ills that ravage our sector nor for workers at large.

Nadie puede negar que los trabajadores de nuestra industria han sido sometidos a un torbellino de abusos en el trabajo en las últimas décadas, que solo se han hecho peores con el manejo actual de la pandemia. En estos tiempos difíciles, los trabajadores requieren la estabilidad. Pero, las cooperativas, empresas privadas poseídas y dirigidas pos así-llamados “dueños-trabajadores” – una categoría de fantasía que ofusca más que clarifica – no son la respuesta a los males que desfiguran al sector si a los problemas de los trabajadores en general.

A Retrospective of the Past Year and Next Steps for the Year to Come / Una retrospectiva sobre el último año, y proximos pasos para este año

The RWC-CTR saw the light of day two months into 2020, when tens of thousands of NYC restaurant workers were furloughed or laid off with the stroke of De Blasio’s pen. The contrast between restaurant workers and those in organized sectors was instructive. While many unionized workers received paid sick leave, enjoyed robust health-care benefits, and had job security, we were left to fend for ourselves.

El RWC-CTR vio la luz del día en el segundo mes de 2020, cuando cientos de miles de trabajadores de restaurante en Nueva York fueron despedidos por la pluma de De Blasio. Es contraste entre los trabajadores en el sector de restaurantes y en sectores organizados fue informativo. Mientras que muchos trabajadores sindicalizados recibieron licencia médica pagada, y beneficios de cuida de salud robustos, y tuvieron seguridad de empleo, nosotros fuimos dejados a cuidarnos nosotros mismos.

Another Blow Against Workers, Another Victory for the Tip-Sharing Schemers / Otro golpe contra los trabajadores, otra victoria para los intrigantes de repartimiento de propinas

A few days ago, as the pandemic continues to rage across the entire country and restaurant workers are submitted to the brutal logic of the economic crisis, Trump’s Department of Labor announced the finalization of a suite of new rules that amount to nothing more than an attack on workers, thinly veiled by the threadbare and cynical language of ‘equality’. That these attacks would come from a Department of Labor consisting of corporate lawyers who recently went so far as to try to make it illegal even to talk about unionization at work should be no surprise to anyone. However, these rules go a long way in exposing the false friends of restaurant workers, such as ROC United (including its One “Fair” Wage campaign) that – in the name of restaurant workers – scheme to take money out of our pockets, and look for new ways to grind us further under the heels of restaurant owners.

Hace unos días, mientras que la pandemia sigue con fuerza y los trabajadores de restaurante son sometidos a la lógica brutal de la crisis económica, el Departamento de Trabajo (DOL) de Trump anunció la finalización de un paquete de reglamentos nuevos que suman a nada más que un ataque contra los trabajadores, transparentemente cubierto por el lenguaje cínico y gastado de la ‘igualdad’. Que estos ataques vendrían de un Departamento de Trabajo consistiendo de abogados corporativos que hace poco se atrevieron a hacerlo ilegal hablar de la sindicalización en el trabajo no debería sorprender a nadie. Sin embargo, estas normas han hecho mucho para exponer a los amigos falsos de los trabajadores de restaurantes, como ROC United (incluso si campaña One “Fair” Wage) que – bajo la bandera de los trabajadores de restaurantes – hacen intrigas para sacar dinero de nuestros bolsillos, y buscan nuevas maneras de aplastarnos aún más bajo las suelas de los dueños de restaurantes.

Two Points on the National Restaurant Association (NRA)’s Blueprint for Restaurant Revival / Dos Puntos sobre el Plano para el Renacimiento de los Restaurantes de la Asociación Nacional de Restaurantes (ANR)

All too often, restaurant owners whine about their “unique vulnerabilities” to justify the instability of workers in the sector. Restaurant owners have taken advantage of the pandemic and compounded that instability.

Demasiado a menudo, los dueños de restaurantes se quejan de sus “vulnerabilidades únicas” para justificar la inestabilidad de los trabajadores en el sector. Los patrones de restaurante han aprovechado de la pandemia y han multiplicado esa inestabilidad.

On Wages and Tipping / Sobre los salarios y la propina

RWC-CTR firmly believes that the custom of tipping belongs in a museum, alongside other relics discarded by the workers’ movement – from child labor to 18-hour shifts. Few of our positions inspire as much confusion as this demand for the abolition of tipping. For this reason, we want to clarify our position and reply to those who oppose it.

El RWC-CTR firmemente cree que el costumbre de propina debería pertenecer a un museo, al lado de otras reliquias desechas por el movimiento obrero – del trabajo infantil a las jornadas de 18-horas. Pocas de nuestras posiciones inspiran tanta confusión como la demanda de la abolición del sistema de propina. Por esta razón, queremos clarificar nuestra posición y contestar a los que la oponen.

Restaurant Workers Speak Out / Trabajadores de restaurantes se expresan

In RWC-CTR, we think that one of the best methods of conducting combative ideological education is for restaurant workers to voice their own history of being persecuted and exploited by the restaurant owners. When we as workers complain of our bitter and painful experiences at the hands of our class adversaries, it not only incites the class militancy of other workers, but also strengthens our own working-class stand in the struggle against exploitation.

We have sought out and received many such complaint stories and we plan on publishing them in whole or in part on an occasional basis. We encourage all restaurant workers to send us their stories at rwc.ctr.nyc@gmail.com.

En el RWC-CTR, creemos que una de las mejores maneras de conducir la educación ideológica combativa es dejar que los trabajadores expresan su propia historia de ser oprimidos y explotados por los dueños de restaurantes Cuando nosotros como trabajadores hablamos de nuestras experiencias amargas y dolorosas a las manos de nuestros adversarios de clase, no solo instiga la militancia obrera de otros trabajadores, pero consolida nuestra perspectiva obrera en la lucha contra la explotación.

Hemos buscado y recibido muchas de estas historias y planeamos en publicarlas enteras o en parte ocasionalmente. Esperamos animar a todos los trabajadores a mandarnos su historias a rwc.ctr.nyc@gmail.com.

On the Sob Story of “Small Margins” / Sobre la tragedia de los “márgenes pequeños”

All restaurant workers who have complained about low wages, dangerous conditions, and lack of health insurance or job security have heard the familiar refrain of the restaurant owner: “I would love to give you health insurance, I would love to give everyone a raise, I’d love to pay for your uniform and the cost of maintaining it: we are a family, after all! … but you have to understand that margins in our industry are so small, and I work so hard, for you and for the love of good food and drink! You don’t know how good you have it!” This sob story has been repeated so often that it has become an accepted fact. It is cited not just by capitalists, but also by the most backward section of workers at the slightest hint of collective struggle.

Todos los trabajadores de restaurantes que se han quejado de salarios bajos, condiciones peligrosas, falta de seguro médico, o seguridad de empleo han oído el refrán familiar de los dueños de restaurantes: “Me encantaría darle seguro médico, me encantaría darles a todos un aumento de salario, me encantaría pagar por su uniforme y por los gastos de mantenerlo: !Somos familia al final!… pero tiene que entender que los márgenes en nuestra industria son tan pequeños, y trabajo tan duro por ti y por el amor de la buena comida y la bebida! ¡No sabes que bien lo tienes!” Este cuento de tragedia ha sido repetido tantas veces que se ha convertido en un hecho aceptado. No es cotizada solamente por los capitalistas, sino también por la sección mas atrasada de los trabajadores cuando hay la más minima insinuación de lucha colectiva.

Against Bootlicking Workers / En contra de los trabajadores lamebotas

Bootlicking workers see the weakness of workers in our sector, the low wages, poor conditions, and lack of job security, and try to overcome these poor conditions on an individual basis by stabbing their fellow workers in the back. In the long run, this leaves all workers weak.

Los trabajadores lamebotas ven la debilitad de los trabajadores en nuestro sector, los salarios bajos, las condiciones malas, y la falta de seguridad de trabajo, e intentan superar estas condiciones pésimas individualmente a través de apuñalar a sus compañeros trabajadores en la espalda. A largo plazo, esto nos deja débiles a todos.